La historia de los hermanos García es la de una pasión compartida por el baloncesto que, tras años de recorrido formativo, experiencias al máximo nivel y carreras profesionales consolidadas, vuelve a encontrarse en su nueva casa. Coincidir los tres en el Club Baloncesto La Mojonera supone mucho más que vestir los mismos colores: es cerrar un círculo
El CB La Mojonera suma esta temporada una historia especial a su proyecto deportivo. Sergio, Lola y Carlos, tres hermanos con una amplia y diversa trayectoria en el baloncesto, coinciden por primera vez defendiendo el mismo escudo. Un hecho poco habitual que habla de raíces, de identidad y de amor por un deporte que ha marcado sus vidas desde la infancia.
El mayor de los hermanos, Sergio, dio sus primeros pasos en el baloncesto en el ADABA Baloncesto, club en el que se formó desde categoría minibasket hasta junior durante una década. Su nombre quedó ligado a un hito histórico en 2007, cuando logró la medalla de bronce en el Campeonato de Andalucía frente a Unicaja de Málaga, la primera medalla andaluza del baloncesto almeriense en dicha competición.
Carlos, por su parte, también se formó en el ADABA Baloncesto, dando posteriormente el salto a la cantera del Cajasol, pasando por la selección andaluza y completando su desarrollo deportivo en Agustinos de Granada, acumulando experiencia en contextos de alta exigencia competitiva.
La trayectoria de Lola destaca por su proyección nacional e internacional. Tras sus inicios en el ADABA Baloncesto y su paso por el CB Almería, formó parte de la cantera del CB Perfumerías Avenida de Salamanca, una de las más prestigiosas del baloncesto femenino español. Su camino la llevó al baloncesto universitario estadounidense, regresando después para competir en el Club Baloncesto Sevilla, con el que logró la pasada temporada el ascenso a Liga Challenger.
Lejos de limitarse a la pista, los tres hermanos han sabido compaginar su pasión deportiva con sólidas trayectorias profesionales.
Sergio desarrolla su labor actualmente como médico de Urgencias en el Hospital de Poniente, Carlos trabaja como diseñador gráfico en el sector privado en una de las empresas agrícolas mas destacadas de la provincia, y Lola es fisioterapeuta, especializada en Trastornos del Neurodesarrollo y Atención Temprana.
Un equilibrio entre deporte y profesión que refleja valores como el esfuerzo, la constancia y la capacidad de adaptación, pilares que también trasladan al vestuario a los más jóvenes del club y que valores que identifican al CB La Mojonera.
Coincidir los tres en el CB La Mojonera tiene un valor emocional difícil de describir. Para ellos, el club representa cercanía, familia y la posibilidad de disfrutar del baloncesto desde una perspectiva madura, sin perder la ilusión.
Sergio lo resume con emoción:
“Después de todo lo vivido, a estas alturas de la vida, compartir club y vestuario con mis hermanos es algo único. La Mojonera es un club que siente el baloncesto de verdad, que además realiza una labor social ejemplar para la localidad.”
Carlos destaca el componente personal del momento:
“He jugado en muchos sitios, pero esto es diferente. Compartir equipo con mis hermanos y hacerlo en un club como La Mojonera, tan ligado a la gente y al trabajo diario, es un privilegio.”
Para Lola, la experiencia tiene un significado especial:
“He vivido el baloncesto en muchos niveles, incluso fuera de España, pero coincidir aquí con mis hermanos me hace especial ilusión. La Mojonera es un club cercano, con valores, y eso encaja mucho con mi forma de entender el deporte.”